e-MARC 2015, TRABAJOS DESTACADOS

CONSTRUCCIONES SOCIALES Y RUMORES EN TORNO A LOS INMIGRANTES. PROPUESTA DE ABORDAJE

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Mariú Biain (Córdoba, Argentina)

Abogada. Mediadora especialista en mediación familiar, penal, cultural (Centro Judicial de Mediación, Defensoría del Pueblo y DIMARC). Miembro Programa de Investigación Estructuras y estrategias familiares de ayer y de hoy (CEA – CIECS – CONICET – UNC)

Resumen. Actualmente muchas personas, con diversas motivaciones, abandonan su país para convertirse en inmigrantes. Y por el hecho de serlo sufren prejuicios basados en discursos arraigados socialmente y soportan los rumores que a su alrededor se tejen, los que acarrean conflictos y  obstaculizan su integración social.

¿Qué son los rumores? Los primeros estudios sobre el rumor surgieron en EEUU en torno a la Segunda Guerra Mundial. Se buscaba entenderlos para combatirlos en el intento de que no socavaran el frente interno. En los 60, en Europa, se volverá a retomar su estudio desde una concepción totalmente distinta (y en otra situación política) y ahora se los verá como la forma privilegiada de comunicarnos. Estos desarrollos (que toman una u otra vertiente) continúan hasta hoy, y se han expandido a diversos ámbitos, incluso al de los inmigrantes. Ejemplo de esto lo encontramos en España, donde el Gobierno Vasco trabaja con una guía para combatir los rumores acerca de la inmigración en la que se analizan cinco rumores recurrentes y la forma de abordarlos.

Esta ponencia pretende hacer un recorrido por los desarrollos conceptuales en torno al rumor y anclarlos en la experiencia que viene llevando adelante el Gobierno Vasco para, a partir de estas dos vertientes, pensar propuestas, hacer preguntas y aprender de otras experiencias que puedan ser útiles para la convivencia de nativos e inmigrantes, de nosotros y ellos, en este mundo globalizado.

Introducción

Vivimos en un mundo globalizado en el que los desplazamientos son cada vez más frecuentes e intensos, generalmente desde los países del llamado tercer mundo a los del llamado primer mundo, y también frecuentemente motivados por la búsqueda de mejores condiciones de vida. Si bien este fenómeno no es nuevo (recordemos las oleadas inmigratorias que a finales del siglo XIX y principios del XX llegaron a la Argentina), lo que sí llama (o debería llamarnos) poderosamente la atención es la potencia de la discriminación (y de los actos de violencia que se producen a diario en Europa y EEUU) contra los inmigrantes. Son culpabilizados de males diversos como acentuar la desocupación al tomar puestos de trabajo que corresponderían a los ciudadanos “nativos”; de traer costumbres por completo ajenas a esos países; de usar y abusar de los servicios de salud, educación, etc. En esta construcción del inmigrante como un otro (diferente a nosotros), como un enemigo –de allí que sea lícito deportarlo, combatirlo, discriminarlo– juega un rol destacado el rumor gracias al cual se propagan estigmatizaciones, se fundan prejuicios. Por eso nos detendremos a conocer la campaña que realizó el gobierno vasco para combatir los rumores en torno a los inmigrantes. Y finalmente reflexionaremos sobre nosotros, como mediadores, como ciudadanos.

Algunos números en torno a los inmigrantes

En el mundo. La ONU estima que hay unos 740 millones de personas migrantes internas, mientras que los desplazamientos internacionales rondan los 214 millones, lo que representa un 3,1% de la población mundial[1].

En España. Entre 2009 y 2011 se estima que el porcentaje de población extranjera se ha estancado en un 12,1%.

En la Argentina. Según el censo del 2010, el porcentaje de extranjeros sobre la población total es del 4,5%[2]. Y si bien la mayoría procede del Cono Sur, en el 2010 llegaban 1.200 españoles por mes a Ezeiza debido al desempleo que sufrían allá (Clarín, 28/11/2010).

Algunas construcciones sociales en torno al inmigrante

¿Son los inmigrantes el enemigo?

Umberto Eco (semiólogo y escritor italiano) afirma en su libro Construir al enemigo que: “Tener un enemigo es importante no sólo para definir nuestra identidad, sino también para procurarnos un obstáculo con respecto al cual medir nuestro sistema de valores y mostrar, al encararlo, nuestro valor. Por lo tanto, cuando el enemigo no existe, es preciso construirlo” (2010: 7). Es decir que la formación de nuestra identidad se realiza en base a la construcción de un otro que termina siendo enemigo. Y continúa afirmando: “(…) desde el principio se construyen como enemigos no tanto a los que son diferentes y nos amenazan directamente, sino a aquellos que alguien tiene interés en representar como amenazadores aunque no nos amenacen directamente, de modo que lo que ponga de relieve su diversidad no sea su carácter de amenaza, sino que sea su diversidad misma la que se convierta en señal de amenaza” (2010: 8).

Eco reflexiona de este modo motivado por una charla con un taxista en el extranjero quien le preguntó, precisamente, cuáles eran los enemigos de los italianos. El taxista no podía creer que Eco le hubiera contestado que ninguno, e insistía en saber quiénes eran aquellos con los que Italia había tenido alguna disputa de larga data, hasta de siglos. Eso fue lo que lo motivó a repasar cuáles eran los enemigos de Italia. Aquí cabría reflexionar acerca de cuáles son los nuestros. ¿Son los chilenos de la disputa por el Canal de Beagle, los ingleses por Malvinas, los estadounidenses por sus políticas exteriores, son aquellos que consideramos más pobres que nosotros, más oscuros de piel…?

¿Son todos ilegales? 

Pensemos un momento en EEUU y los cientos de indocumentados que mueren en la frontera con México al intentar ingresar al país persiguiendo “el sueño americano”. Acerca de este tema el actor mexicano Gael García Bernal realizó un documental (“¿Quién es Dayani Cristal?”) en el que aborda la historia de un inmigrante hondureño que aparece muerto en la frontera y del que no se conoce su identidad. Para saberla sólo se cuenta con un tatuaje: Dayani Cristal. Este docu-drama “denuncia la tragedia ignorada de los miles de inmigrantes que perecen en el desierto durante el peligroso intento por entrar en el territorio estadounidense, protegido por una muralla de seguridad. Unos 200 cadáveres de inmigrantes sin papeles son hallados anualmente en Arizona (sur de EEUU)”[3].

Tanto las series como las películas de EEUU nos han ido familiarizando tanto con este concepto de ilegalidad ligado a los inmigrantes, que en ocasiones hacemos transpolaciones equivocadas.

Por eso el tema de la legalidad en la Argentina merece una pequeña aclaración. Aunque muchas veces la legislación ni siquiera registró el tema y los inmigrantes adquirían el estatus de legalidad a través de una ley de amnistía, en el 2004 se promulgó una nueva ley de migraciones (la Nº 25.871) que concibe a la migración como un derecho humano, debido a lo cual el Estado debe garantizarla, lo que implica la igualdad de derechos entre nacionales y extranjeros en cuanto a acceso a la educación, salud, información, asistencia jurídica gratuita, y participación en las decisiones relativas a la vida pública y la administración de las comunidades donde residan.

¿Son “otros” diferentes de nosotros?

En la exitosa serie Lost, se narraba la historia de los supervivientes de un avión que había estallado en pleno vuelo y caído en una isla. Eran una especie de robinsones puestos a sobrevivir lejos de la ciudad. Pero se encontraban con que en la isla había otros habitantes, anteriores a ellos, “los otros”, con los que mantendrían serios conflictos. La serie rizaba el rizo y en algún momento descubriríamos que estos “otros”, tenían otros “otros” como enemigos y a partir de allí los conflictos se multiplicarían y las alianzas más inesperadas tomarían forma.

Pero como la realidad siempre supera la ficción, debemos decir que los inmigrantes son otros muy diferentes de nosotros. Citaremos sólo un ejemplo. En enero del 2012 se hundió el Crucero Costa Concordia en la costa italiana. Hubo 32 muertos y 4.197 evacuados. Se invirtieron 1.000 millones de euros para el rescate final. Fue tapa y durante días y días todos seguimos la suerte de la búsqueda de las dos personas desaparecidas. Pocos meses más tarde ya no fue tapa la noticia de los 54 inmigrantes libios que murieron deshidratados en la costa de Italia o los 360 que murieron al naufragar la barcaza que los llevaba a Lampedusa. No hubo datos de la inversión realizada para esos rescates.

¿Con qué lenguaje, con qué palabras nos referimos a los inmigrantes?

“En el uso cotidiano de la lengua española encontramos frases como “trabajar como un negro”, (…) “ir hecho un gitano” indicando que se va sucio o harapiento, “hacer una judiada” en el sentido de traicionar a una persona (…) Todos ellos son valores culturales y morales de nuestra sociedad, que a través de la palabra, se refuerzan y perpetúan”, leemos en el blog Una antropóloga en la luna.

Y continúa la autora citando casos de frases que queriendo ser simpáticas son meteduras de pata garrafales como: “No te pareces a los otros negros…”; “A mí los negros me caéis bien eh…”; “En tu pueblo, no tenéis de eso…”.

Suena muy español, ¿verdad? Permítanme citar un ejemplo bien cordobés, el título de una noticia publicada en el portal de Cadena 3: Para el fiscal, el secuestro podría ser “una mejicaneada”. Para referirse al secuestro de un hombre al que relacionó con el narcotráfico.

Como vemos hay una denostación del lenguaje con el que nos referimos a otras etnias, ligado a historias que circulan, a los mitos, rumores, estereotipos, prejuicios que se dan por hechos, sin contrastarlos.

Éramos muchos y llegó el rumor

En una ponencia que presenté en e-marc 2013, La comunicación y sus laberintos. Consideraciones acerca del rumor, inicié el abordaje de los rumores en la comunicación, por lo que ahora sólo haré un repaso de lo escrito.

Sabemos que los rumores están presentes en toda sociedad, ¿quién de nosotros no escucha y transmite a diario algún rumor? Pero de tan conocidos y frecuentes nunca se reparó en ellos hasta que se necesitó combatirlos.

Breve panorama acerca de las investigaciones sobre el rumor

EEUU en los 40. En ese momento el gobierno de EEUU propició, motivado por combatir los rumores que corrían referidos a la guerra (que había soldados mal alimentados, que los jefes se quedaban con la mejor comida, etc.) y que podían desmoralizar a los combatientes y a la propia población, investigaciones acerca del rumor. Serán investigaciones de tipo aplicadas: para entender por qué circulan  y, sobre todo, cómo combatirlos.

Robert Knapp, Gordon W. Allport y Leo Postman escribirán sobre la psicología del rumor. Lo harán en base a “experimentos” que realizaron a fin de entender su funcionamiento. Consistían en mostrar una figura (un dibujo o una foto) a una persona para que pudiera observarla con atención y luego relatarle a otra lo visto. Luego esta otra debía hacerlo a otra y así sucesivamente hasta que les mostraban a todos el dibujo en cuestión para que contrastaran lo dicho con la imagen. Era una especie del juego “el teléfono descompuesto”.

Darán una definición de rumor: “Es una proposición específica para creer, que se pasa de persona a persona, por lo general oralmente, sin medios probatorios seguros para demostrarla”. Las características del rumor serían entonces: Supone transmitir un hecho cierto; de boca en boca; se refiere a un hecho de carácter específico y limitado de interés temporario; cuyo nexo de comprobación ha desaparecido.

Por qué circulan los rumores. Son necesarias dos condiciones: que se trate de un asunto de cierta importancia (para la persona que lo hace circular o lo escucha) y debe referirse a hechos reales que posean cierta ambigüedad (por ausencia de noticias; por la desconfianza hacia estas noticias).

En relación a cuáles serían los motivos para que circulen los rumores, dirán que entre otros, la ansiedad y miedo (no olvidemos que estaban en guerra); el deseo de todos por saber los porqué, los cómo y los cuándo. Y además hablaron de la proyección, que acontece cuando el estado de ánimo de una persona hace que ésta realice una interpretación del mundo que la rodea que refleja (sin que lo sospeche) la suya propia.

Vayamos entonces a algunas de las conclusiones:

  • A medida que el rumor corre tiende a acortarse, pierde palabras y detalles.
  • En general se multiplica (un ladrón = cuatro ladrones).
  • Cierta persistencia de rótulos y prejuicios (comunistas, judíos y negros, en ese momento).
  • La percepción es de carácter selectivo y tiende a simplificar el mundo que nos rodea.
  • Las cosas son percibidas y recordadas según uno está acostumbrado a verlas.
  • Existe una tendencia a atribuir causas a los acontecimientos, motivos a las personas, razón de ser al episodio.
  • Cada uno observa según sus intereses.

Allport y Postman terminan resumiendo que los rumores siempre se atribuyen a una fuente autorizada y se adornan con una garantía moral u oficial (“me lo dijo un amigo que trabaja en…”); armonizan con las tradiciones culturales de la población dentro de la cual circulan; y aparecen en épocas de crisis (guerra, catástrofe) en las que el grupo ha perdido su seguridad.

En cuanto a los remedios que proponen están, por un lado, la clínica del rumor, que consistía en desmentirlos pormenorizadamente en la prensa escrita, y por el otro, campañas con afiches instando a tener cuidado en lo que se dice y en lo que se escucha.

Francia en los 70: Michel Louis Rouquette

En 1975 este psicólogo social afirma que terminada la guerra, el interés por investigar el tema desapareció, y es en otro contexto político que él lo retoma. Criticará a Allport y Postman y dirá que el rumor no es ni una aberración patológica ni una excepción temporaria sino un modo de expresión privilegiado del pensamiento social. El rumor es una manera de leer la realidad, de recordarla, organizarla y cuestionarla.

Afirmará que en la mayoría de los casos los rumores enuncian traiciones, escándalos, corrupción, derrota, es decir que son negativos. Como el rumor debe cumplir su función de cohesión social, sólo logrará ese cometido partiendo de esta negatividad en su contenido. Además en cuanto se refiere a “otro” (grupo minoritario, grupo enemigo, individuo descarriado, personaje de actualidad, etc.) supone un refuerzo para una autoestimación positiva y el medio para lograrlo es colocar a los demás por debajo de uno.

Concluirá diciendo que la función primordial de los rumores más que comunicar es la de reflejar un estado social. “Los rumores efectúan o reavivan la división del mundo y acuerdan su rol a todos. En este nivel, poco importa su verdad o su justeza o, mejor aún, su justicia: los sociólogos y los psicólogos no han hecho sino confundir durante demasiado tiempo moralidad y objetividad, condena y explicación” (Rouquette, 1977: 100). Los rumores, afirmará, son un fenómeno colectivo y la mayor parte de las investigaciones los explican sólo a nivel individual.

Francia en los 80: aparece Rumores. El medio de difusión más antiguo del mundo

Su autor, Jean Noël Kapferer, es un profesor universitario que sintéticamente afirma que el rumor es el medio de comunicación más antiguo; que es difícil de investigar por dos razones: porque cuando el investigador se entera, el rumor ya ha muerto o está en su fase final por lo que sólo puede trabajar con entrevistas y sobre recuerdos, y porque se ha tendido más a moralizar sobre los rumores que a analizar sus mecanismos. También dirá que lo apasionante de los rumores no es su fuente sino lo que la gente hace con ellos.

Afirmará que cuando una persona recibe una noticia que le cuenta un amigo o conocido, la considerará información. Si duda de ésta, tratará a la misma noticia como rumor. Ésa es la paradoja: “El título de ‘información’ o de ‘rumor’ no es algo que se atribuye antes de creer o no creer; es la consecuencia” (Kapferer, 1989: 25).

Continuará diciendo que la concepción negativa del rumor no se puede sostener porque parece asentarse en una moralización y en un dogmatismo y continuando esta línea, el único medio para derrotarlos sería prohibir que la gente hable[4]. Advierte que estas inquietudes para que sólo circulen informaciones verídicas llevarían a un peligroso control de éstas y, más tarde, al de la palabra. “El rumor no es por fuerza ‘falso’. Pero es por fuerza no oficial. (…) el rumor impugna la realidad oficial mediante la propuesta de otras realidades” (Kapferer, 1989: 327).

Finalizará concluyendo que “no creemos en nuestros conocimientos porque son verdaderos, fundados o comprobados (…). Son verdaderos porque creemos en ellos” (Kapferer, 1989: 328).

Volviendo a los inmigrantes: la campaña del Gobierno Vasco

En estas corrientes de investigación lo que queda claro es que nadie dice que todos los rumores son mentiras. Porque lo que inquieta es que en ocasiones son verdaderos. De allí que me detenga en esta campaña del gobierno vasco, que tomando como base los numerosos rumores que corren en torno a los inmigrantes (en los que se basan estereotipos y prejuicios), se propuso brindar información para contrarrestarlos, para combatirlos. Desde la página Frena el rumor se puede descargar el manual Guía práctica para combatir los rumores, los estereotipos y los prejuicios hacia la inmigración Definen a este manual como contra-argumentario. Como algo que plantea compromisos y retos, ya que aspira a combatir los puntos de vista que renuncian a una realidad compleja y que sustituyen el desconocimiento de ésta por la ilusión de conocerla a través de estereotipos y prejuicios. No es, afirman, un manual de contrapropaganda porque no pretende sustituir un imaginario por otro ni reemplazar un discurso implacable por otro impecable.

Su propósito es ofrecer información donde existe desinformación y desconocimiento; ofrecer información como contrapunto que relativiza y redimensiona las percepciones; y sugerir perspectivas de análisis alternativas y hasta contradictorias con los discursos reduccionistas.

El manual refiere 12 casos de rumores, prejuicios y estereotipos, pero se detendrá a analizar sólo cinco (en esta primera publicación):

  1. No podemos aceptar más inmigrantes: son demasiados.
  2. Los inmigrantes viven de las ayudas sociales y abusan de ellas.
  3. Los inmigrantes nos quitan el trabajo.
  4. La inmigración aumenta el machismo y la violencia de género.
  5. Los inmigrantes no se quieren integrar[5].

La forma en que encaran el análisis es a través de dos ejes. El primero se llama Radiografía del rumor, en el que abordan las suposiciones en las que se basa (por ej., que los inmigrantes y los autóctonos compiten en los mismos ámbitos laborales, que cada puesto de trabajo que ocupa un inmigrante es un puesto perdido para un autóctono). Y a continuación la sección Hablemos con propiedad desmenuzará los datos en cuanto a la riqueza que generaron los inmigrantes, qué puestos de trabajo son los que los autóctonos no quieren ocupar…. Es decir que caracterizan el rumor de una manera más compleja y más rica que la que ellos creen que ofrecen los spots televisivos (como éste: Rumores, ¡no te dejes enredar!)[6].

Reflexiones finales: propuestas de abordaje

En este puñado de páginas hemos realizado una aproximación a diferentes formas de concebir al inmigrante, y al rumor como medio que genera estigmatizaciones y prejuicios. Con consecuencias por todos conocidas.

Umberto Eco en el ensayo citado al inicio concluirá afirmando: “Estamos viendo lo que puede el miedo de los nuevos flujos migratorios. Ampliando a toda una etnia las características de algunos de sus miembros que viven en una situación de marginación, se está construyendo hoy en día, en Italia, la imagen del enemigo rumano, chivo expiatorio ideal para una sociedad que, arrollada también por un proceso de transformación también étnica, ya no consigue reconocerse” (2010: 26).

Frente a este panorama ¿debemos hacer algo? ¿A qué nivel? Si bien una política de Estado es absolutamente imprescindible también debemos reflexionar sobre nuestros propios prejuicios, nuestras creencias frente a los inmigrantes ya que con ellos convivimos o nos cruzamos en mediaciones. Vivo en un barrio de Córdoba (barrio Alberdi) al que hace años y cada vez más, vienen a vivir peruanos. De ellos se dice que cuando se juntan a tomar cerveza en la puerta, en realidad trafican drogas. En una chata pasa, tres veces por semana, un matrimonio gitano a vender verdura al barrio. Las vecinas les dicen a sus hijas y nietas que no se acerquen, que son sucios, que raptan niños… Prejuicios basados en rumores hay en todos lados, ¿verdad?

Espero que estas consideraciones nos sirvan para reflexionar sobre nuestra tolerancia, sobre el derecho a la diferencia y para ejercer como ciudadanos. Ciudadano entendido, al decir de Miguel González Martín[7], como el ejercicio que implica “tomarse la molestia”.

Bibliografía

  • Allport, Gordon y Postman, Leo (1953). Psicología del rumor. Buenos Aires: Editorial Psique.
  • Eco, Umberto (2010). Construir al enemigo. España: Lumen.
  • Gobierno Vasco (2012). Frena el rumor. Guía práctica para combatir los rumores, los estereotipos y los prejuicios hacia la inmigración. Vitoria, Gasteiz: Eusko Jauriaritzaren Argitalpen Zerbitzu Nagusia (Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco).
  • Kapferer, Jean Noël (1989). Rumores. El medio de difusión más antiguo del mundo. Buenos Aires: Emecé.
  • Ritter, Michael. “El rumor: un análisis epistemológico”.

 

[1] En el mundo hay casi cuatro veces más personas que migran dentro de su territorio nacional que personas que emigran hacia otros países. Además el 63% de la migración mundial se produce o bien entre países en desarrollo, o bien entre países desarrollados. La migración de países en desarrollo a países desarrollados es de un 37% (Gobierno Vasco, 2012: 22).

[2] Bermúdez, Gabriel (2012). “Casi el 30% de los extranjeros llegó en los últimos diez años”. Clarín, 02/07/2012.

[3] “Gael García Bernal estrena en NY película sobre migrante hondureño”. En El Heraldo, 18/4/14.

[4] Oliver Sacks (2012: 51) habla de la existencia de lenguas exclusivamente escritas, como el lenguaje erudito utilizado a lo largo de 1.000 años por la élite de la burocracia china. Nunca se habló y nunca se pretendió que se hablar. La pregunta flota: ¿habrán existido rumores?, ¿rumores escritos quizás?

[5] Los otros siete son: Los inmigrantes abusan del sistema sanitario y colapsan sus urgencias / El alumnado inmigrante baja el nivel educativo de las escuela y genera guetos en los centros / Se llevan los pisos de protección oficial, tienen preferencia y más posibilidades que los vascos / Viven apiñados y en malas condiciones. Esto encarece el mercado de alquiler y deprecia los barrios en los que se instalan / La inmigración provocará que otra vez se pongan encima de la mesa las cuestiones religiosas y frenará el camino hacia la laicidad / Sobreocupan el espacio público y hacen un mal uso de él / No conocen las normas, carecen de civismo.

[6] Hay otros spots televisivos disponibles en la página educatolerancia.com

[7] Director de Inmigración y Gestión de la Diversidad del Gobierno Vasco.

 

 

16 comments to “CONSTRUCCIONES SOCIALES Y RUMORES EN TORNO A LOS INMIGRANTES. PROPUESTA DE ABORDAJE”

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  1. Ariel Ringuelet says: 12 mayo, 2015 at 10:35 am

    Hola Mariú y todos.
    Muy interesante el abordaje del tema.
    Como tantos motivos de conflicto en las sociedades modernas, creo que la base de estos prejuicios está en el modelo de educación vigente que impera en la sociedad capitalista. Desde pequeños nos enseñan a separarnos del otro o de los otros, sea por las cuestiones geográficas (los límites, el país, la patria), como por cuestiones de género, culturales y tantas otras. Todo lo que se haga a nivel educativo, curricular y extracurricular respecto a la “no separación” contribuirá a la inclusión y puede ser un poderoso derribador de prejuicios. Me viene en mente el conflicto de Chile con respecto a la salida al mar de Bolivia. El problema no es la política de Estado del Gobierno de Chile, el problema está en que desde chicos les metieron en la cabeza a todos los ciudadanos los límites, la soberanía….y un motón de cuestiones que provocan con naturalidad un rechazo al hermano Boliviano.
    Gracias, saludos, Ariel

     
  2. Maria Eugenia Biain says: 12 mayo, 2015 at 11:15 pm

    Hola Ariel, es así como decís. Casualmente hablábamos con una psicóloga acerca de la construcción del yo por oposición al otro. Si nos fijamos, continuamente decimos Nosotros al referirnos a nosotros los de este barrio, nosotros los mediadores, etc. Hay siempre un nosotros, algo que nos une, pero ¿no debería hacernos ver a los otros no como opuestos (con una carga negativa) sino como necesarios y complementarios? Siempre resuena lo de Maturana de “el otro como un legítimo otro”.
    A lo que vos decís se refiere Eco en el libro que menciono.
    Por eso este Congreso me parece que tiene un eje magnífico, porque pone el ojo en los conflictos que se producen y seguirán produciendo en un mundo globalizado.
    Vaya otro abrazo.

     
  3. Andres Vazquez says: 13 mayo, 2015 at 1:29 am

    Creo que nos equivocamos si pensamos que el problema es el estereotipo o el rumor. Seguramente se pueden encontrar muchas explicaciones desde las ciencias sociales, por supuesto desde la psicología, y tantas otras al fenómeno. Sin embargo, tengo la sensación que el problema va por otros derroteros. Tiene menos que ver con las etnias que con los chivos. Los expiatorios. Ya saben, aquellos dos machos cabríos que al azar eran designados para el sacrificio. Uno con todos los honores, y el otro, sobre el que recaía la culpa de los pecados del pueblo, al que después de apedrear se abandonaba en el desierto.

    Y digo esto porque, si bien es verdad que ignorantes e incivilizados hay en todas partes, es difícil creer que con toda la información que nos inunda el común de los mortales comulgue con las ruedas de molino de absurdos rumores, si realmente no lo desea. Vamos, que una cosa es ser tonto y otra hacérselo por conveniencia.

    Ni los inmigrantes, ni quienes no lo son, conforman grupos homogéneos, como es evidente. Que los reduzcamos a categorías porque es más sencillo de manejar para los estudios e investigaciones, puede conducirnos al error de creer que sectores de las sociedades que ahora reciben inmigrantes y los rechazan recurriendo a tópicos cuando no directamente a la violencia, con anterioridad no utilizaban tópicos, en ocasiones idénticos, o violencia, para rechazar a miembros, colectivos, o grupos que eran autóctonos. Y esto también vale para los migrados que, igualmente, en sus lugares de origen, o en sus destinos de arribada, dentro de su propio colectivo segregan y rechazan a otros de sus propios coetáneos. Vamos que chivos expiatorios los había antes, durante y después del fenómeno migratorio. En unas ocasiones focalizando hacía dentro, otras hacía fuera, cambiando simplemente a quienes se pone en el punto de mira.

    Tampoco me parece muy acertada la conclusión a la que llega Ariel cuando afirma “creo que la base de estos prejuicios está en el modelo de educación vigente que impera en la sociedad capitalista”. Una buena prueba de que ello seguramente no es así, si me permiten el ejemplo, es el manual contra-argumentario citado por Mariú, publicado por el Gobierno Vasco en España. Un gobierno que sostiene el Partido Nacionalista Vasco (PNV), Euzko Alderdi Jeltzalea, en lengua vernácula (es decir, “Partido Vasco de los simpatizantes del JEL”, acrónimo de Jaungoikoa Eta Lagizarrak, “Dios y Leyes Viejas”) poco sospechoso de alejarse de la economía de mercado desde sus orígenes y fundado por Sabino Arana, que publicaba en la revista periódica Bizkaitarra textos como “¡Cuándo llegaran todos los bizkainos a mirar como enemigos suyos a todos los que les hermanan con los que son extranjeros y enemigos naturales suyos!”, o en la publicación La Patria, “Nosotros, los vascos, evitemos el mortal contagio, , y purifiquemos nuestras costumbres, antes tan sanas y ejemplares, hoy tan infestadas y a punto de corromperse por la influencia de los venidos de fuera.” Y sin embargo, afortunadamente, parece que la vida evoluciona por otros derroteros.

    Vamos que el éxito de un rumor, como el de la propaganda de guerra o lo que ocurría con los mensajes SMS a través del teléfono móvil y ahora en las redes sociales con los tuits y post que nadie se molesta en verificar, solo lo es por la atracción del deseo o del temor. Como catalizador de los miedos y angustias colectivas, el rumor solo tiene éxito porque es fácil creer lo que se quiere creer o lo que se teme creer. O sea, el chivo.

     
  4. Ariel Ringuelet says: 13 mayo, 2015 at 1:20 pm

    Excelente tema general del congreso, como es el de la migración!
    Con mi observación sobre el modelo capitalista, quizás quise ir más lejos. En todo caso el modelo de “límites”.
    Lo del modelo capitalista porque limito mi propiedad con la del otro, porque me lleva a querer más objetos y apropiarme de ellos, de querer lo que le otro no quiere.
    Y si extendemos esta mirada estamos rodeados de límites: límites políticos, límites religiosos, límites étnicos, límites sociales…límites……..LÍMITES……Todo lleva a separarnos más del otro o de los otros.
    Volviendo al tema de los rumores, el rumor creo que tiene la raíz en esta lógica, es lo que la alimenta.
    Porque nos separamos cada vez más de los otros, porque el otro “no soy yo”, “está afuera”, no me hago cargo, es diferente.
    Y esto nos replantea sobre los paradigmas actuales de “crecimiento y desarrollo” de los estados, sobre los que se basan en definitiva los objetivos de los programas educativos.
    Gracias,
    Saludos,
    Ariel

     
  5. Maria Eugenia Biain says: 13 mayo, 2015 at 11:54 am

    La verdad es que agradezco muchísimo estos aportes. Cuando hablo del rol del rumor, es algo más que suma a la generación de prejuicios y discriminaciones. Porque el gran punto del rumor, por lo que molesta, es que muchas veces es cierto. Si nunca lo fuera esta discusión no existiría. El trabajo apunta a que pensemos qué es lo que estamos oyendo sobre los inmigrantes (como decía por ahí, vivo en lo que se está llamando Little Perú y estoy muy sensibilizada con lo que oigo) y cuánto de eso vamos incorporando sin analizar.

    En cuanto a lo que planteas, Andrés, del Gobierno Vasco, hay muchas cosas que no conozco pero estoy segura que no escapa a los colectivos: es decir que no es homogéneo por dentro. Humberto Maturana decía hace poco que está haciendo falta incorporar dos derechos humanos más: el derecho a equivocarse y el derecho a cambiar de opinión. Me parece que ya el hecho de discutir sobre este tema que plantea el biólogo chileno nos libraría de varias cargas.

    Volviendo al principio, los estereotipos son construcciones, se construyen con la palabra (así es como construimos realidades), y dentro de esas construcciones orales el rumor aporta lo suyo.
    En cuanto a los chivos expiatorios es tal como lo planteás, Andrés: en nuestras construcciones como pueblos, como naciones, como colectivos, etc., necesitamos alguien que cargue con esa parte indeseable de nosotros. Pero no abundo en esto porque Umberto Eco lo dice mucho mejor en “Construir al enemigo”.
    Nuevamente gracias a ambos. Abrazo desde Córdoba, Argentina, Mariú

     
  6. Viviana Marsollier says: 13 mayo, 2015 at 5:16 pm

    Muy interesante la investigación sobre el rumor. Nunca había reflexionado en este término en relación con la inmigración. El Diccionario de la Real Academia Española dice que el rumor es la “voz que corre entre el público” y “el ruido confuso de voces”. Y es así. En acústica se habla del ruido como el sonido molesto que se produce por interferencias, por reverberaciones. En la actualidad, está en boga el concepto de contaminación acústica. Si el rumor es un ruido, una confusión de voces, entonces quizás estemos hablando de la contaminación debida al chisme (comentario que indispone a unas personas contra otras), al rebote de informaciones entre las personas, que genera reverberación, malos entendidos, suspicacias.
    En este ámbito, la solución comienza en lo personal, porque cada ciudadano es responsable de sus acciones, de los rumores que produce y que desea escuchar, de sumarse o no a la estigmatización y al prejuicio. Es un tema amplio que admite muchísima reflexión individual y colectiva. Felicitaciones.

     
  7. Maria Eugenia Biain says: 13 mayo, 2015 at 8:11 pm

    Te cuento, Viviana, que empecé con el tema a raíz de una mediación que tuve. Se inició un juicio en base a rumores. Y en mediación cuando se habló de todo esto se pudo encontrar cuál era el interés común y tuvimos acuerdo que se cumplió (yo quedé en contacto con las partes para seguirlo). Cuando me puse a buscar y a leer me di cuenta de cuántos rumores escucho por día y cuántos transmito. A partir de allí comencé a ser mucho más cuidadosa y a hablar del tema tratando de aclarar lo que se pueda. Porque el rumor tiene que ver con nuestras creencias más que con la materia o tema que se transmite. Si yo creo en una información es noticia. Si no creo es rumor. La calificación es anterior y no posterior. Es lo que plantean los franceses. Por supuesto que sigo leyendo y cada vez se abren más puertas. Muchas gracias por el comentario. Abrazo desde Córdoba, Argentina, Mariú

     
  8. Vanesa Soledad Barcelo says: 14 mayo, 2015 at 7:23 pm

    Hola!! Es muy interesante el tema abordado. nuestra sociedad esta conformado por muchos inmigrantes y a raiz de ello la sociedad en vez de socializarse se dessocializa; porque digo esto, porque aparecen el prejuicio, el etiquetamiento, la discriminacion, las xenofobias, la violencia, el racismo y todo lo que demuestra una falta de tolerancia hacia el projimo que no es igual al resto sea por su nacionalidad, color de piel, religion, sexualidad, etc. no seria mas facil aceptarnos como somos?

     
  9. Ariel Ringuelet says: 14 mayo, 2015 at 11:32 pm

    Me parece que es muy sutil la diferencia entre rumor y noticia. De hecho, el rumor no solo puede ser noticia sino que es noticia permanentemente. Coincido con Mariú en que vivimos rodeados de rumores y CREAMOS rumores. Pero es cierto también que el rumor existe en la medida que lo alimentamos, que lo atendemos, que lo escuchamos….
    Gracias,
    Ariel

     
  10. Maria Eugenia Biain says: 15 mayo, 2015 at 8:37 am

    Es como vos decís, Ariel, muy sutil la diferencia sobre todo en estas épocas. Por definición el rumor no tiene una fuente clara, siempre es el amigo de un amigo que trabaja y justo conoce… Lo que en las noticias últimamente vemos que se usa con descaro tras “fuentes bien informadas”, “alguien muy cercano / del entorno”. Y el rumor suele referirse a un tema candente sobre el que la información es insuficiente. Así que por un lado creo que es importante primero informarse. Y siempre estar vigilantes y atentos a lo que escuchamos y decimos. Ser un poco críticos. No creer a pie juntillas todo lo que se nos dice. Como mediadores ya sabemos que siempre hay otra historia, otra interpretación de los hechos. Abrazo grande, Ariel.

     
  11. Elena Cristina Lopez says: 15 mayo, 2015 at 11:55 am

    Muy interesante me pareció esta ponencia relacionando la inmigración con el rumor., definiéndolo como una proposición específica para creer, que pasa de persona a persona, sin medios probatorios seguros para demostrarla. Destaca que los motivos para que estos circulen es el miedo, la ansiedad…llevado al terreno de los inmigrantes los rumores podrían ser: 1) No podemos aceptar más, son demasiados; 2) los inmigrantes viven de las ayudas sociales y abusan de ellas: 3) Nos quitan el trabajo; 4) La inmigración aumenta el machismo y la violencia de género y otras.
    En cuanto a los remedios propuestos está por un lado la clínica del rumor que consistía en desmentirlos pormenorizadamente en la prensa escrita y por el otro campàñas con afiches instando a tener cuidado con lo que se dice y escucha.

     
  12. Maria Eugenia Biain says: 15 mayo, 2015 at 2:28 pm

    Hola Elena, la verdad es que has hecho una síntesis perfecta. Como muy bien decís, son esos los principales rumores sobre los inmigrantes y es por eso que rescato la campaña del Gobierno Vasco que consiste en rebatirlos con datos ciertos, uno por uno.
    A mí un caso que me impactó mucho, y data desde hace tiempo, es el del libro Los protocolos de los sabios de Sion, en el que se expresa un plan de los judíos para conquistar el mundo. Y se trata de un plagio directo de una obra ya existente que fue adaptada. Muchas gracias por la síntesis. Me sirve para explicar conciso de qué se trata esto. Abrazo desde Córdoba, Argentina, Mariú

     
  13. Nancy Asproni says: 16 mayo, 2015 at 12:04 am

    Exposición muy interesante. Y el rumor existe en todos los contextos; en el caso del sector empresarial se lo denomina “ruido pasillo” y se define como aquella comunicación informal que se transmite de boca en boca y sin elementos probatorios a todos los sectores de la empresa, corre más desvirtuado aún cuanto en los niveles inferiores.
    Otras veces el rumor es expandido por los gobiernos para ver como va a repercutir una medida aún no tomada en la población y en base a las reacciones generadas se toma la decisión original o se la modifica.
    También los rumores corren en nuestras comunidades, tal como dijo la expositora: “los gitanos son sucios, los mejicanos son traficantes, los peruanos venden droga” o bien como escuché hoy en un programa televisivo sobre la inmigración ilegal “los bolivianos trafican coca para que desde Argentina sea enviada a Europa”.
    De esta forma ingresan todos los que podrían cumplir con esa condición bajo el mismo rótulo, sin distinción de personas individuales, es así como se generan los
    conflictos.

     
    • Maria Eugenia Biain says: 16 mayo, 2015 at 12:18 pm

      Hola Nancy, vos sabés que el tema que planteás de la radio pasillo en las empresas y los rumores que afectan a los gobiernos está muy desarrollado. De hecho es lo más desarrollado en este tema. Un asesor del gobierno de Obama es autor de un libro que se llama Rumores y de otro que se llama Rumorología y en el que desmenuzan algunos y plantean qué hacer. Lo que ellos plantean es que todos los rumores son falsos. En esa línea mantienen las mismas posiciones que Allport y Postman. Como los rumores en esos lugares ya cuentan con empresas especializadas en comunicación y medios que se encargan, me detuve en los inmigrantes que, por supuesto, están mucho más desprotegidos. Muy interesante lo que aportás acerca de lo que escuchaste de los bolivianos. Abrazo cordial desde Córdoba, Argentina.

       
  14. Maria Eugenia Biain says: 17 mayo, 2015 at 7:14 pm

    Hola Vanesa, te quería contestar pidiéndote disculpas por no haber hecho referencia antes a tu comentario. Estoy totalmente de acuerdo en todo lo que planteás. Mi intención con este trabajo era llamar la atención sobre los rumores (ya que todos los escuchamos y transmitimos a diario) y lo que concretamente está haciendo un gobierno para tratar de contrarrestar el impacto. En cuanto a tu pregunta de si no sería más fácil aceptarnos como somos, creo que aceptarnos a nosotros nos es fácil. Lo difícil es aceptar al otro sin tratar de juzgarlo, de hacerlo cambiar, de criticarlo. Te mando un abrazo grande desde Córdoba, Argentina, y te pido nuevamente disculpas por haber omitido mi comentario a tu tan atinada apreciación. Mariú