e-MARC 2015, TRABAJOS DESTACADOS

INMIGRANTES EN LAS DELICIAS UNA EXPERIENCIA DE PACIFICACIÓN SOCIAL

becerra.fw
 

María Isabel Becerra (Argentina)

Mediadora, con matrícula de la Dirección de Métodos Alternativos para la Resolución de Conflictos del Ministerio de Justicia de la Pcia. de Córdoba. Con Formación en DDHH de las Personas Migrantes.  Especialista en Mediación Familiar. Integrante del Registro de Mediadores de la Defensoría del Pueblo, del Centro Público de Mediación y de la Asoc. de Mediadores, todos de la ciudad de Río Cuarto.

RESUMEN

El objetivo del presente trabajo es explorar los factores generadores de conflictos, reales y/o potenciales que afectan a la comunidad de inmigrantes en la ciudad de Río Cuarto y zona de influencia, y la intervención del mediador en la gestión de dichos conflictos. Para tal fin se realizó un estudio de caso, obteniendo información de fuentes primarias y secundarias, por medio de observaciones, entrevistas, recopilación de documentos periodísticos y revisión de literaria.

RESUMO

O objetivo deste artigo é explorar os fatores que geram conflitos, reais e / ou potencial de afetar a comunidade imigrante na cidade de Rio Cuarto e do interior, bem como a intervenção do mediador na gestão de tais conflitos. Para este efeito, um estudo de caso foi realizado, a obtenção de informações a partir de fontes primárias e secundárias, através de observações, entrevistas, captação de notícias e análise de documentos literários.

SUMARIO

I. Introducción

II. Movimientos inmigratorios desde países limítrofes

III. Conflictos de ayer, de hoy y siempre

IV. Caso Las Delicias

V. Conclusiones

I. Introducción

“Ya no bajan de los barcos. Ahora llegan en colectivos. La mayoría proviene del altiplano. Las causas principales que influyen en la decisión migratoria se relacionan con aspectos económicos, laborales y familiares. Toda migración arrastra a la construcción de una nueva realidad” [i]

Río Cuarto es la segunda ciudad más importante, declarada capital alternativa de la provincia de Córdoba, Argentina. Cuenta con una población de 157.010 habitantes de los cuales 200 corresponden a inmigrantes (Censo 2010). Según datos aportados por organismos extraoficiales el número de personas bolivianas que habitan esta ciudad ascendería a 5000, lo cual da muestra de las dificultades a la considerar el impacto social, cultural y económico que la población de inmigrantes genera en esta ciudad.

Se realizó en el año 2010 un documental que muestra las distintas facetas de la migración, principalmente aquellos aspectos que contribuyen a una visión de inclusión social y respeto por la diversidad cultural. El mismo hace foco en la historia de Fidel Mamanillo Cruz, un adolescente de 13 años que con su bicicleta deambula  por la ciudad en busca de protección social.[ii]

Tomando el testimonio del protagonista del mencionado documental,  el periódico local Puntal publicó un artículo[iii] (se transcriben a continuación algunos párrafos) que refleja claramente la situación por la que atraviesa la población de inmigrantes en esta ciudad, especialmente aquellos que provienen de países limítrofes (bolivianos en este caso):

“Mi nombre es Fidel Mamanillo Cruz, tengo 13 años y vengo de Bolivia”, dice en el filme el niño, mientras sale de la casa que alquilan -de techo bajo, con los ladrillos blocks al desnudo, piso rústico y construida varios metros por debajo del nivel de la calle- y se monta en su bicicleta de color bordó, para luego transitar las calles de la ciudad, mientras se escucha su relato: “Nosotros teníamos unos familiares que vivían acá, que nos esperaron en la llegada de Bolivia. Y nos llevaron a su casa. Ahí vivimos casi una semana… y después de algunos meses mis padres se pelearon, discutieron por problemas, cosas de ellos… y mi mamá y mi papá se separaron… No teníamos plata para vivir y mi papá vivía en otro lado… mi mamá se fue a buscar trabajo y no la aceptaban porque no podía hablar y no tenía documentos. Y después yo hice unos trámites para el documento, para que trabaje mi madre… ella sufría porque no podía hablar… ahora entiende un poco…”. Luego se lo ve tocando el siku, cuyo sonido se escucha mientras Fidel confiesa que le gustaría volverse a Bolivia y que extraña los amigos, el paisaje, las fiestas y a todos los que lo querían.
“Una de las cosas que más extraño de Bolivia es la comida y a todos los que me quieren y que se quedaron allá, familia y amigos. Y extraño cómo son las ciudades y cómo te hablan las personas. Pero no hay trabajo, allá se vive de las minas y cuando se acaba eso se queda toda la familia sin trabajo”“Ya nos estamos acostumbrando, aunque no es fácil. Al principio fue muy duro. Yo estaba todo el tiempo encerrado en la casa. No salía, porque me daba miedo que me trataran mal. El acento que llevamos nosotros genera risas, a veces insultos. Yo lloraba mucho y pasé un año sin ir al colegio”“Antes, estábamos todos juntos y mi papá trabajaba de ayudante -de albañil-. Él empezó a hacer eso porque no conocía nada de acá y además mi papá y mi mamá no tenían documentos y se les complicó para trabajar. Primero fuimos a vivir a Banda Norte, después nos vinimos para acá. Un año vivimos todos juntos, después ellos se separaron. Y mi mamá tenía que trabajar, pero necesitaba el documento…”,

 “Esto es algo que la complicó para conseguir trabajo. Ella no podía hablar y la gente no la entendía. Ahora ya entiende más y habla poco, pero mucho más que antes”, acotó el chico, que fiel a una de las características salientes de sus paisanos, marca bien las eses al hablar, tiene la piel del color de la tierra, los ojos rasgados, con un lóbulo en su parte inferior, el cabello negro y lacio, la boca carnosa y oscura y una mirada piadosa a la vez que vivaz y tímida.

A pesar del mensaje alentador que pretende transmitir el mencionado documental, en Septiembre de 2014, se desató una ola de violencia y xenofobia, que tuvo como epicentro el barrio Las Delicias, de esta ciudad de Río Cuarto, por el crimen de un joven de 28 años, en donde fueron detenidas cuatro personas (dos de  nacionalidad boliviana) e imputados como presuntos autores del crimen.

Al igual que en el documental, una vez más las reacciones encontradas de la sociedad “autóctona” (indiferencia vs. preocupación, odios vs. empatía, acusaciones vs. justificación, y otras) no se hicieron esperar…

Luego de tres días de intensa violencia, comenzaron los acercamientos y las instancias de diálogo entre personas influyentes para ambos grupos, organismos oficiales y de la sociedad civil, en donde la Mediación se constituyó como el instrumento catalizador positivo, marcando una impronta por demás significativa en la resolución de conflictos de índole socio-cultural en la ciudad.

II. Movimientos inmigratorios desde países limítrofes

En la década de los noventa se produjo en Río Cuarto un ingreso considerable de inmigrantes latinoamericanos, provenientes de Paraguay, Perú, Chile, Uruguay, Colombia, Brasil, República Dominicana y mayoritariamente de Bolivia.

Estos últimos se constituyeron como la población más numerosa en la ciudad. Establecidos en su mayoría en el denominado cinturón verde de la ciudad, influyeron en la economía mediante la producción y comercialización fruti-hortícola, marcando un hito de desarrollo en dicho sector a partir de la década de los ochenta, hasta la actualidad. Posteriormente arribaron otros grupos dedicados al rubro de la construcción y los hornos de ladrillos, debido al incremento de la demanda de viviendas y alquileres.

En el año 2009, el Concejo Deliberante de la ciudad de Río Cuarto, celebró un convenio con la Universidad Nacional y la Defensoría del Pueblo (ambas de la mencionada ciudad), con el objetivo de realizar un relevamiento acerca de la situación de los inmigrantes latinoamericanos residentes en la ciudad de Río Cuarto, y generar un espacio para la promoción de sus derechos civiles, sociales y políticos. Partieron de la consideración que un sector de esta población se encontraba en situación irregular, por no contar con los permisos migratorios necesarios para ingresar, permanecer, y fundamentalmente trabajar en el país.  y que dicha situación les acarreaba un estado de vulnerabilidad al contar con precarias condiciones laborales y de seguridad social, sin derechos políticos y frecuentemente con una mirada de desconfianza por parte de los nacionales.[iv]

III. Conflictos de ayer, de hoy y siempre

Los conflictos que se suscitan en torno a las personas inmigrantes, tienen un común denominador que se manifiesta de formas diversas y toma aristas a veces poco comprensibles al entendimiento humano, pero que lamentablemente su uso y costumbre hacen que se tornen invisibles y hasta aceptadas por alguno grupos sociales. Ese común denominador llamado discriminación, nos impele a encontrar las diferencias de las formas, dejando a la percepción y a la valoración que realizamos de dichas formas, la potestad de juzgar y tomar acciones en algún sentido, por lo general errático.

Como seres humanos, discriminar o ser discriminados, es marcar las diferencias entre tu/ustedes y yo/nosotros y apartarnos, ya que estas diferencias nos impiden relacionarnos.

El INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo) en una publicación titulada “¿Qué es la discriminación?” [v] hace referencia a la Ley No 23.592 sancionada en el año 1988 sobre los Actos Discriminatorios que en su Artículo 1o reconoce como discriminación cualquier impedimento o restricción del pleno ejercicio “sobre bases igualitarias de los derechos y garantías fundamentales reconocidos en la Constitución Nacional […] por motivos tales como raza, religión, nacionalidad, ideología, opinión política o gremial, sexo, posición económica, condición social o caracteres físicos”.

La mencionada publicación añade: Asimismo, el documento titulado Hacia un Plan Nacional contra la Discriminación, aprobado por Decreto No 1086/2005, define una práctica discriminatoria como:

  1. a) crear y/o colaborar en la difusión de estereotipos de cualquier grupo humano por características reales o imaginarias, sean éstas del tipo que fueren, sean éstas positivas o negativas y se vinculen a características innatas o adquiridas;
  2. b) hostigar, maltratar, aislar, agredir, segregar, excluir y/o marginar a cualquier miembro de un grupo humano del tipo que fuere por su carácter de miembro de dicho grupo;
  3. c) establecer cualquier distinción legal, económica, laboral, de libertad de movimiento o acceso a determinados ámbitos o en la prestación de servicios sanitarios y/o educativos a un miembro de un grupo humano del tipo que fuere, con el efecto o propósito de impedir o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos o libertades fundamentales. (INADI, 2005: 41)

En materia de Inmigración, se ha ido plasmando un nuevo paradigma a nivel internacional desde el enfoque de los Derechos Humanos y la No Discriminación. En Argentina  la Ley Nacional de Migraciones[vi], vigente desde 2004, establece como puntos sobresalientes:

– Respeto de los Derechos Humanos y compromisos internacionales sobre la materia: (Art. 3)  “Son objetivos de la presente Ley a) [..] dar cumplimiento a los compromisos internacionales de la República en materia de derechos humanos, integración y movilidad de los migrantes [..]; f) Asegurar a toda persona que solicite ser admitida en la República Argentina el goce de criterios y procedimientos no discriminatorios en términos de los derechos y garantías establecidos por la Constitución Nacional, los tratados internacionales, los convenios bilaterales vigentes y las leyes [..]; g) Promover y difundir las obligaciones, derechos y garantías de los migrantes, conforme lo establecido en la Constitución Nacional, los compromisos internacionales y las leyes, manteniendo en alto su tradición humanitaria y abierta con relación a los migrantes y sus familias… “

– Derecho a la Migración: (Art. 4) “El derecho a la migración es esencial e inalienable de la persona y la República Argentina lo garantiza sobre la base de los principios de igualdad y universalidad.”

Podemos vislumbrar entonces, cuales son los problemas relacionados a la inmigración, y ellos son los que afectan al ingreso, egreso y/o permanencia en el lugar de destino y todos aquellos aspectos que impidan o anulen el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos o libertades fundamentales.

La ciudad de Río Cuarto no es ajena a este devenir; en una nota publicada en el diario Puntal[vii], el presidente de la comunidad boliviana de Río Cuarto, Félix Gutiérrez, manifestó que el principal problema que enfrentan los bolivianos es el documento, ya que son muchos los requisitos y algunos de estos trámites son complicados, y por eso la gente los va postergando. Refirió además que muchas personas llevan años indocumentados, lo cual les ocasiona inconvenientes a la hora de obtener un empleo. Gutierrez dijo en la nota que la discriminación es una realidad, principalmente para con la persona que recién arriba, debido a las dificultades con el lenguaje, así como también por la explotación laboral de la cual son víctimas por no poder acceder al empleo formal, por la falta de documentación en regla. Por otra parte manifestó que la discriminación laboral es menor que hace unos años, “porque la gente de aquí todavía pensaba que veníamos para quitarle el trabajo. Pero se va entendiendo que venimos para trabajar juntos: nosotros aprendemos de los argentinos y ellos aprenden de nosotros”

IV. Caso Las Delicias

En Septiembre de 2014, a raíz de un hecho delictivo, el asesinato de un joven de 28 años, en manos supuestamente de dos habitantes bolivianos del Barrio Las Delicias (en donde habitan un número importante de familias de procedencia boliviana).

En el cuarto más alejado de la entrada y abajo de la cama: así se refugió Fidel Mamanilla el lunes. Afuera, en las calles del barrio Las Delicias de Río Cuarto, se oían gritos y retumbaban los piedrazos. “Sacar a los bolivianos del barrio” era la consigna del piquete. La furia estalló por el crimen de Jorge Alexis Gutiérrez, a pocos metros de la casa de Fidel. Cada vez estaban más cerca. Hasta que en un momento entraron. Los ataques empezaron el sábado y terminaron el martes. El pogromo contra la comunidad boliviana estuvo encabezado por un grupo de 30 personas. Incendiaron una casa, usurparon otras seis, desvalijaron varias más y los golpearon con palos y botellas. […] La casa (de Fidel) queda sobre la misma calle donde mataron a Rodríguez y donde un grupo de vecinos quemaron gomas pidiendo justicia. Fidel tiene 17 años y va al secundario. Sus hermanos mayores heredaron el oficio del papá: los dos son albañiles y viven en la casa de al lado. Ese día estaban trabajando y no pudieron defender a su familia. El martes a la tarde tocó en la casa de Simón y Marcela, una pareja de 50 años que vino de La Paz. Él trabaja en la construcción, ella es ama de casa y no tienen hijos.” [viii]

El fragmento anterior, relata lo vivido (en parte) por Fidel, el adolescente que hace cuatro años atrás fuera el protagonista del documental sobre la vida de los inmigrantes en Río Cuarto; esta vez, como testigo y víctima de la xenofobia presente en algunos “autóctonos”.

Los medios de comunicación difundieron rápidamente la noticia; en Río Cuarto no es muy frecuente este tipo de acontecimientos… Como agente de salud del Nuevo Hospital San Antonio de Padua de esta ciudad, me tocó asistir a Severina, una mujer boliviana embarazada de ocho meses, que presentaba claros signos de alteración emocional y psicológica (afortunadamente sin consecuencias físicas para ella ni el futuro bebe) y a su marido, que sí revestía heridas de consideración y traumatismos múltiples. Su vivienda había sido también saqueada y huyeron cuando el marido de Severina pudo incorporarse de la golpiza.

La comisario Marina Rodríguez, vocera de la Unidad Departamental, dio cuenta de la detención de 23 personas, solo cuatro de ellos fueron imputados: 3 mayores de edad, dos argentinos y un boliviano, imputados de homicidio calificado por el concurso de dos o más personas y un menor de 17 años de nacionalidad boliviana, acusado de homicidio calificado, quien fue derivado a Córdoba.

El homicidio fue detonante de una serie de enfrentamientos y amenazas entre ambos grupos. En este contexto, representantes de ambas facciones fueron convocados por el jefe de la Departamental,  participando del mismo el Defensor del Pueblo, Guillermo de Rivas y  funcionarios de DDHH de la Municipalidad.

La coordinadora del Centro de Mediación de la Defensoría del  Pueblo, Graciela Passelli, tuvo la tarea de designar a los mediadores que oficiarían en el caso, siendo los mismos Edith Palandri y Ezequiel Báez.

Luego de tres intensas reuniones desde el 02 al 17 de Septiembre y el trabajo de una serie de instituciones en red convocadas a una gran mesa de diálogo se realizó la última reunión de Mediación. El objetivo de este último encuentro fue el de observar el cumplimiento de los acuerdos a los que arribaron en el pasado mes de septiembre cuando todos los participantes se comprometieron a realizar acciones concretas con el fin de contribuir al mantenimiento de una convivencia pacífica en el barrio.

Los referentes de las partes involucradas realizaron una evaluación que en general fue positiva con respecto a los compromisos que se habían suscripto y coincidieron en que no se observaron situaciones de conflicto entre las comunidades involucradas, si bien reconocieron que falta avanzar sobre problemáticas de convivencia en general y comunes a cualquier barrio.

La tare de los mediadores además consistió en reuniones con los diversos actores, como la presidente de la vecinal y posteriormente con representantes de la policía para considerar los aportes que estas dos instituciones puedan realizar, concluyendo de esta manera con la participación del Centro de Mediación de la Defensoría.

Vecinos bolivianos y argentinos del sector, autoridades políticas y policiales suscribieron un acuerdo de convivencia tras realizar tres audiencias de mediación, con el objetivo de mantener  la paz en el barrio.

El Defensor del pueblo Guillermo De Rivas informó, todas las partes se comprometieron a “detectar, prevenir y ayudar en la solución de los conflictos con especial atención a lo que se refiere a los jóvenes integrantes del barrio”. Además acordaron que  “ante situaciones que puedan generar algún tipo de tensión social, se propiciará el diálogo para construir una solución pacífica del conflicto” y que los vecinos “buscarán estar más unidos y se comunicarán de modo colaborativo y cordial usando como espacio neutral la sede de la Vecinal del Barrio Las Delicias”.

Solo resta continuar con el seguimiento en torno al cumplimiento de los acuerdos y la continuidad en la prestación del servicio de mediación comunitaria cuya tarea es trabajar en la prevención del conflicto social trabajando sobre la resolución pacífica de los conflictos que se producen en la convivencia diaria entre vecinos.

V. Conclusiones

La utilización de la mediación como medio para la resolución de conflictos interculturales,  en el conflicto del barrio Las Delicias,  no solo contribuyo a acordar en cuanto a alumbrado, asistencia médica y abordaje de las adicciones, sino a algo más profundo, tal como lo es el restablecimiento de las relaciones de los integrantes de ambos conglomerados.

Declaraciones tales como “Agradecemos al hermano del finado que ha manifestado su apoyo permanente a la comunidad.  Es un sector particular el que está llamando a la violencia, quieren delinquir aprovechando el dolor de una familia. Nosotros nunca vinimos a usurpar un terreno ni a quitar un trabajo. Buscamos la armonía” [ix] (Felix Gutiérrez, Jefe de la comunidad boliviana) o “Siempre hay que mirar al otro y ayudarlo. No debemos dar vuelta la cara. Hay que ayudar, tener más comunicación. No mirar a la gente como negros o blancos sino ser más unidos”[x] (Juan Rodriguez, hermano del joven asesinado), nos hacen vislumbrar ese horizonte lleno de posibilidades que nos provee la Mediación.

Partiendo de la idea de que la mediación intercultural es una modalidad o variante de la mediación social, el principal motivo tiene que ver con los desafíos de las migraciones internacionales y la configuración y reconfiguración de las nuevas y «viejas» comunidades y grupos étnicos (Giménez, 2001). Nos encontramos ante un ámbito extremadamente particular en tanto que introduce la variable cultural, esto es, un conjunto de factores étnicos, lingüísticos, religiosos, etc. que afectarán profundamente la relación entre las partes involucradas, su percepción del conflicto, sus salidas, la comunicación o incomunicación entre ellas y la figura del mediador. —

[i] Mensajes inicial que aparece en el documental “El Imperio de los Colores”  (Río Cuarto. 2010. 23 minutos. Documental. Realización: Marcos Altamirano y Hugo Curletto)

[ii] Presentación “El imperio de los Colores” disponible en : www.youtube.com/watch?v=cSzW1ad4Gdw

[iii] Fuente: http://www.puntal.com.ar/v2/article.php?id=70690

[iv] ORDENANZA: 258/09 del Concejo Deliberante de la ciudad de Rio Cuarto, con fecha 16 de abril de 2009

[v] Fuente: http://inadi.gob.ar/promocion-y-desarrollo/publicaciones/documentos-tematicos/racismo-hacia-una-argentina-intercultural/que-es-la-discriminacion

[vi] Ley de Migraciones Nro. 25871, con fecha 21/01/2004 sancionad por el Senado y la Cámara de Diputados de la Nación Argentina- Ver en http://www.migraciones.gov.ar/pdf_varios/residencias/ley_25871.pdf

[vii] Extraído de: http://www.puntal.com.ar/noticia.php?id=153578

[viii] Extraído de http://cosecharoja.org/si-no-sacan-a-los-bolivianos-del-barrio-habra-sangre/

[ix] Extraído de: http://anarquiacoronada.blogspot.com.ar/2014/09/ante-la-discriminacion-bolivianos.html

[x] Extraído de: http://elmegafono.net/v2/index.php/secciones/entrevistas/2255-hay-que-ayudar-mas-al-otro

 

15 comments to “INMIGRANTES EN LAS DELICIAS UNA EXPERIENCIA DE PACIFICACIÓN SOCIAL”

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  1. Andres Vazquez says: 14 mayo, 2015 at 4:15 pm

    ¿Cómo han podido gestionar la neutralidad e imparcialidad de las personas mediadoras en ese escenario concreto de conflicto violento tumultuario?
    ¿Qué nivel de aceptación tuvieron por las partes, múltiples partes, implicadas?

     
  2. Andres Vazquez says: 14 mayo, 2015 at 4:58 pm

    Isabel, he tenido la oportunidad de formular la pregunta anterior en el chat de la conferencia y amablemente me respondió. Sin embargo, si me permite, agradecería que pudiera -si es posible- concretarme más su respuesta.

    Mi interés estriba en que entiendo como un objetivo prioritario, en la intervención mediadora, el cese de la violencia grupal, para pasar posteriormente a otra fase de negociación y acuerdos, Pero siendo, como eran, las personas mediadoras pertenecientes a una de las comunidades, y más concretamente, a un Centro de Mediación que podríamos calificar como “oficial”, ¿supuso este particular algún tipo de recelo inicial por alguna de las partes implicadas? De alguna forma, ¿manifestaron, algunas de las partes la sospecha de que las personas mediadoras pudieran promover intereses de otras o terceros? ¿En alguno de los momentos iniciales, pudieron ser percibidas las actuaciones como parciales por algunas de las partes en conflicto? En caso afirmativo, ¿cómo pudieron salvar ese escollo inicial?

    Por otra parte, un error repetido en los escenarios de posconflicto y abandono de la violencia es la falta de un proceso de legitimación de ‘abajo a arriba’ que suponga una apropiación del mismo por parte de la ciudadanía implicada. ¿Qué mecanismos concretos –si existen- han podido arbitrar para que esa “legitimación” haya sido asumida en ese complejo escenario multiparte? ¿Han implementado algún modelo de chequeo concreto?

     
  3. Ana Maria Dagnone says: 14 mayo, 2015 at 5:02 pm

    Maria Isabel tu conferencia fue muy interesante Felicito a los mediadores que intervinieron en el proceso de pacificacion de este conflicto entre inmigrantes Bolivianos y argentinos del barrio Las delicias.
    saludos

     
  4. Andres Vazquez says: 14 mayo, 2015 at 5:12 pm

    A modo de justificación, quisiera centrar el escenario en el que le formulo las anteriores preguntas. La asimetría de las partes en el conflicto caracteriza a la mediación en los conflictos violentos, generalmente como un elemento común. También en ocasiones, al conflicto entre grupos se superpone el intra grupos, es decir las diferentes divisiones de posiciones e intereses dentro de cada grupo en relación con los objetivos finales perseguidos, se pueden sumar (entiendo que aquí no fue el caso) las distorsiones que pueden ocasionarse por dirigentes y lideres más interesados en otros objetivos que en la finalización del conflicto, o incluso las interferencias perfectamente calibradas de grupos con escaso peso específico pero suficiente capacidad de fuerza para desestabilizar el diálogo en cualquiera de sus fases con acciones violentas tan espectaculares como eficaces para bloquear las conversaciones.

    Es en este peculiar escenario, donde planteo la cuestión de la neutralidad e imparcialidad de los mediadores intervinientes (en un plano teórico). Una cuestión crucial a mi parecer, y es que si, de suyo, se trata de conceptos resbaladizos en una mediación convencional se manifiestan en todas sus contradicciones en el escenario de losconflictos violentos mediados. Nadie nunca es total y absolutamente neutral, en una concepción estricta y absoluta del término, pero esto no niega la posibilidad de la existencia de grados o niveles de neutralidad, en el punto de partida, en la hoja de ruta, y en el punto final de la actuación del mediador. Y es en ese margen de maniobra en donde tiene cabida la conducta activa de la mediación valorativa.

    La dicotomía moral que representa centrarse en la urgente búsqueda de un cese inmediato de las acciones violentas, con el objetivo de salvar vidas y evitar más daños, en base a un acuerdo inestable en relación a su vigencia temporal posterior, o focalizar en establecer un diálogo más amplio –y necesariamente más alargado en el tiempo- como base solida para alcanzar la paz a largo plazo, no siempre será una decisión sencilla de tomar. De ahí mi interés en conocer como han podido gestionarlo en este caso concreto.

     
  5. Liliana Maria Carbajal says: 14 mayo, 2015 at 5:38 pm

    simplemente un trabajo excelente, un placer escucharte,… te agradecería si me enviás el trabajo, quise guardarlo y no sé si está previsto así pero la PC no lo guarda… licarbajal@yahoo.com.ar
    en cualquier caso GRACIAS!!!

     
  6. Liliana Maria Carbajal says: 14 mayo, 2015 at 5:48 pm

    Si me permiten quiero agregar un comentario en línea con las inquietudes de Andrés,… y un poco conectando con lo que intenté descibir en el trabajo… En mi opinión, la cuestión pasa x tomar a la mediación no como un punto de llegada sino como un punto de partida,,, en algún congreso anterior cité un ejemplo, una mediación x la construcción de un muro en Paraná… el acuerdo -en esee caso x la no construcción del muro- podía ser ua tegua provisonal a la violencia, pero ahí es donde se requiere un trabajo de transformación social (ubana) con un programa más amplo… con actores sociales, institucionales, de abajo arrba y de arriba a abajo… el conflicto no termina si no se transfoman las condicones que posinilitaon su emegencia… Buen, espero haber sumado algo, un abrazo!!!

     
  7. Elena Cristina Lopez says: 14 mayo, 2015 at 8:26 pm

    En la video conferencia de esta tarde, he tenido la satisfacción de escuchar y ver el video que expusiera María Isabel Becerra. a pesar de las dificultades de audio que se presentaban pero valió la pena el esfuerzo. Me dio suma alegría enterarme que uno de los Mediadores intervinientes en la ola de violencia que se desatara en Las Delicias fuera un Contador. Bueno me quedan esperanzas.Excelente esta exposición.

     
  8. Nancy Asproni says: 14 mayo, 2015 at 11:36 pm

    Muy interesante la exposición y el trabajo publicado, y sobre todo meritoria la ardua labor que han tenido que realizar para llegar a la resolución del tema abordado. Más aún si tenemos en cuenta la discriminación que existe en nuestro país respecto de la inmigración del país en cuestión.
    Gracias por compartir tu experiencia!!!!!!!!!!!!

     
    • Maria Victoria Marun says: 15 mayo, 2015 at 10:09 am

      Excelente trabajo María Isabel!!! Gracias por compartirlo. Nos ha presentado en forma concreta y clara, cómo los Marc pueden intervenir en las situaciones de vulnerabilidad generadoras de conflictos de los migrantes

       
  9. Elisa Eugenia Brito says: 15 mayo, 2015 at 6:55 pm

    Excelente exposición,este es un claro ejemplo de que se puede transformar una sociedad,cambiar una cultura de violencia a una cultura de paz.
    Federico Mayor Zaragoza:”La transición de una cultura de violencia a una cultura de paz quiere decir la transición de las sociedades en las que el poder es garante de la seguridad a una sociedad que respalda pautas de comportamiento que tratan los desacuerdos y conflictos sin el recurso a la violencia.Una cultura de democracia que alienta y promueve la participación ciudadana,tanto en cuestiones nacionales,como internacionales,que reemplaza una autoridad jerárquica dominada por hombres por una igualdad entre hombres y mujeres en todos los niveles y define el poder como cooperación”.
    Saludos y Gracias

     
  10. Maria Antonia Del Carmen Espindola says: 15 mayo, 2015 at 7:02 pm

    Gracias Isabel por compartir tu experiencia que nos enriquece y nos da ideas para el abordaje en diferentes probleáticas.

     
  11. Larisa Mariana Varisco Puerta says: 15 mayo, 2015 at 9:30 pm

    Luego de compartir el caso, varios de mis compañeros mencionaron tantos casos de igual temática, no sólo en Córdoba , sino que en Chubut también sucede lo mismo y confieso Isabel, que es de gran motivación presentar casos concretos y prácticos. Acompañar con videos , etc. Felicitaciones!

     
  12. Eduardo Andres Sandoval Forero says: 15 mayo, 2015 at 10:21 pm

    María Isabel,
    el caso expuesto me parece un buen ejemplo de las potencialidades de la mediación, de las/os mediadores en conflictos que trasciende a la violencia con inmigrantes y comunidad “autóctona”.
    En mi opinión la proyección más importante del caso narrado, es que trabajaron en función no solo inmediata de neutralizar y suspender la violencia, sino de generar dinámicas de relaciones pacíficas interculturales, es decir de convivencia no violenta y armónica. Felicitaciones!.

     
  13. Miriam Rochetti says: 16 mayo, 2015 at 2:53 pm

    María Isabel, excelente trabajo y exposición!!, gracias por compartirlo. Es un ejemplo conctreto que los metodos de resolución de conflicto pueden contribuir a la paz y a los acuerdos de convivencia con respeto a la diversidad. Felicitaciones!!

     
  14. Claudia Di Pasquale says: 17 mayo, 2015 at 8:51 pm

    María Isabel Excelente trabajo, gracias por compartirlo! Importante ha sido apreciar cómo se puede intervenir en casos de diversidad cultural, actuando en un modo rápido y educativo para las partes que se comprometieron a contribuir a mantener el orden en esa comunidad con el diálogo pacífico. Felicitaciones!