e-MARC 2015, TRABAJOS DESTACADOS

LA IMPORTANCIA DEL CONTEXTO SOCIAL EN LA MEDIACIÓN COMUNITARIA

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María Eugenia Solé (Argentina)

Abogada Mediadora. Holborn College Diploma in Law of Tort and Law of Contract. Licenciada en Resolución de Conflictos y Mediación. Mediadora Prejudicial. Maestranda de la VIII Promoción de la Maestría Latinoamericana Europea en Mediación y Negociación de IUKB-Institut Universitaire Kurt Bösch -Université de Géneve (Suiza). Docente. Aspirante al Postítulo en Educación y TIC del Ministerio

Ubicación geográfica: Argentina.-

Ubicación temporal: 11 de julio de 2014.-

En las últimas horas las redes sociales se vieron inundadas de referencias a Javier Mascherano, capitán “sin cinta” de la selección de futbol argentina, exaltando su hombría de bien, su temple, perseverancia y espíritu de equipo.-

La selección está a punto de disputar la final de la copa del mundo. Los medios de comunicación se hacen eco y convalidan que Mascherano es glorificado en las redes sociales como un ícono del orgullo masculino. El hashtag #maschefacts se convirtió en la principal tendencia de Twitter en el país.-

Cuarenta millones de argentinos, muchos de los cuales se volcaron a las calles en forma masiva el pasado día de la independencia, viven con ansiedad las horas que quedan hasta el cotejo decisivo. Un periódico local destacado pone entre sus titulares “Sin lugar en los aviones, una multitud sale por tierra a Brasil”.-

Contextualmente, el caso hipotético que se nos plantea en un ejercicio trae a la mesa de mediación comunitaria a Antonio y Benito, dos hombres comunes inmersos en un conflicto de vecindad. Ambos están a punto de trenzarse a golpes para demostrar quién es más hombre. La consigna para el mediador es configurar una intervención orientada a desescalar la interacción, contener la violencia, y permitir la continuación del proceso de mediación.-

Como muchas de las palabras clave en el campo de lo social “comunidad” es un término polisémico, complejo y confuso. El Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española, en su vigésima segunda edición, de 2001, da ocho acepciones. Las siguientes son las que más se acercan al fenómeno que estudia la psicología comunitaria: la cualidad de común, que pertenece o se extiende a varios; conjunto de las personas de algún pueblo, región o nación, y lo que es disfrutado por vanos sin pertenecer a ninguno en particular. En este campo psicológico se la define como un fenómeno social y, como veremos, particularmente psicosocial, que deriva de su denominación de lo común, compartido, que toca a todos aquellos agrupados en función de determinados móviles, intereses o aspectos.-[1]

En este punto, entiendo que es necesario tener presente el carácter paradójico inherente a la condición dialéctica de la comunidad. La gente hace la comunidad, que a su vez pone su huella sobre esa gente; idea que también expresa Sánchez (2000: 50) al decir: “la comunidad […] se construye mientras se construye la solución de un problema“.-[2]

Si se acepta que la construcción y la regulación social, el vivir juntos con un nivel aceptable de paz y bienestar para todos, exigen un compromiso mutuo con respecto a las limitaciones personales que se está dispuesto a aceptar a cambio de las garantías de obtener y mantener esa paz y bienestar, se estará de acuerdo en que aquello que mantiene unidos y cooperativos a los ciudadanos es el contrato que establecen entre ellos, tanto para la regulación del Estado como de la familia y de la comunidad.-[3]

En este orden de ideas, la comunidad es un proceso que se construye y deconstruye contínuamente.-

Para Lederach, en la dimensión relacional se pone en juego el estímulo a la comunicación efectiva, a partir de una nueva significación en conjunto que logre mejorar el espacio interrelacional entre los conflictuantes.-[4]

Sostiene este autor “…La construcción de la paz, como el tejer telarañas, es un proceso de creación de ‘estructuras complicadas en un entorno impredecible’. Sin embargo, la clave de tal complejidad se halla, una vez más en el arte de la sencillez...”. En concordancia, Lederach[5] esboza tres principios de aplicación que emergen del tejido de telarañas aplicables a la construcción del cambio social constructivo en escenarios de conflicto y violencia:

  • Comprender la geografía social
  • Pensar siempre en intersecciones
  • Ser ingeniosamente flexible

La flexibilidad ingeniosa es la habilidad de adaptarse a, de responder a y de aprovechar las ventajas de desafíos emergentes y situados en un CONTEXTO.-

Volviendo al caso que nos ocupa, una posible intervención del mediador para lograr el objetivo propuesto, corriendo el eje de la HOMBRÍA –en la que están profundamente embarcados los conflictuantes Antonio y Benito- hacia el eje de la CABALLEROSIDAD –recalando en la significación social contextual de la figura popular de Mascherano- podría ser:

Caballeros, ¿qué creen Uds. que haría Javier Mascherano si estuviera hoy sentado en esta mesa de mediación?”


[1] Montero, Maritza; “Introducción a la psicología comunitaria. Desarrollo, conceptos y procesos”. Editorial Paidós. (2004).Buenos Aires. Argentina; Capítulo 7

[2] Maritza Montero;  op. cit

[3] Salvador Puntes “La mediación social como actividad de promoción de la participación ciudadana y del ejercicio de los derechos sociales”

[4] Lederach, J.P, citado por Conforti Franco en “Comentando el libro ‘Transformación de conflictos’ Pequeño manual de uso de John Paul Lederach”, Acuerdo Justo, 2010

[5] Lederach John Paul , “La imaginación moral, el arte y el alma de la construcción de la paz”, 2007; Colección Red Gernika

6 comments to “LA IMPORTANCIA DEL CONTEXTO SOCIAL EN LA MEDIACIÓN COMUNITARIA”

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  1. Paula Gimena Ramirez Yunes says: 13 mayo, 2015 at 2:30 am

    Muy buen trabajo, me quedo con esta frase que resume la brillantes de lo planteado …”La flexibilidad ingeniosa es la habilidad de adaptarse a, de responder a y de aprovechar las ventajas de desafíos emergentes y situados en un CONTEXTO”.

     
  2. Maria Eugenia Biain says: 13 mayo, 2015 at 11:53 am

    Te felicito por el planteo. Es excelente. Y es muy bueno recordarlo porque muchas veces echamos mano del contexto social para una “normalización”, para descomprimir… Pero esta pregunta circular me parece muy buena. Es ponerlos en el lugar del ídolo (que en ese momento resumía tantos y tantos valores que daba miedo por el pobre Mascherano que andaba cargando con nuestros ideales), que es altruísta, piensa en equipo, y sobre todo es conocido por todos. Si podés, me gustaría que al finalizar el Congreso nos comentaras las reacciones de las partes. Muchas gracias. Ahora me voy a ver el video y seguro comentaré algo por allá. Abrazo desde Córdoba, Argentina, Mariú.

     
  3. Eduardo Andres Sandoval Forero says: 13 mayo, 2015 at 11:53 pm

    Es indudable que los tres principio de Lederach son de gran importancia para tratar los conflictos, sin embargo la actitud y la intención de las partes en conflicto juegan un papel determinante para la posible intervención de un mediador.

     
  4. Cecilia Gabriela Sacchi says: 14 mayo, 2015 at 8:51 pm

    Excelente. Uno de los grandes valores de la mediación es sin dudas la FLEXIBILIDAD. Creo que fue un acierto resaltar el valor moral de lo que habitualmente llamamos “la hombría de bien”, así como también el mensaje de que se puede ser lider desde la humildad y el trabajo.

     
  5. Elena Cristina Lopez says: 14 mayo, 2015 at 11:10 pm

    Destaco de esta ponencia aquello que dice: El vivir juntos con un nivel aceptable de paz y bienestar para todos, exige un compromiso mutuo con respecto a las limitaciones personales que se está dispuesto a aceptar, a cambio de las garantías de mantener esa paz.

     
  6. Nancy Asproni says: 15 mayo, 2015 at 8:08 pm

    Flexibilidad es el elemento fundamental para adaptarse a los cambios y se resume en la habilidad del mediador ara generar el clima propicio para que pueda desarrollarse la mediación.
    Y en este caso específico que mejor que buscar un punto en común entre ambas partes para que puedan abrirse al diálogo y comenzar con el proceso.
    Flexibilidad, empatía, confianza, prudencia, coherencia, convivencia, confidencialidad, son conceptos que deben estar presentes en un proceso de mediación.